Aunque suenen como algo del pasado, los sistema de CCTV de vigilancia basados en circuitos cerrados de TV siguen siendo el método de videovigilancia más utilizado. Con la llegada del video digital los circuitos cerrados de TV se están modernizando y siendo más inteligentes que nunca.
Si bien se deben considerar varios factores, entre ellos la vulnerabilidad, la videovigilancia basada en un sistema de CCTV es una alternativa con grandes beneficios. ¿Te gustaría saber más! ¡Lee la nota!
En qué consiste un sistema de CCTV
Un sistema de CCTV es una red de vigilancia basada en cámaras de video que satisface necesidades de supervisión y control del perímetro físico. Es decir que, esencialmente, se trata de cámaras ubicadas en posiciones estratégicas que capturan y transmiten imágenes a un sistema de gestión. Éste las recopila y graba y permite su posterior visualización.
El sistema de CCTV es muy utilizado. Se lo puede encontrar en establecimientos comerciales, espacios públicos de alto tránsito e incluso residencias. Sus objetivos son la prevención y el control. Permiten visualizar en tiempo real, con imagen y sonido, los acontecimientos dentro del campo visual de la videocámara. Requieren la presencia de un operador para monitorear el sistema.
Aunque sigue manteniendo la denominación de CCTV, actualmente hay sistemas con cámaras IP o sistemas híbridos que combinan el cable coaxil con la conexión a Internet.
Componentes del sistema de CCTV
Un sistema de CCTV básicamente consta de cámaras y sistemas de transmisión, visualización y grabación. Las cámaras capturan las imágenes y permiten que la señal sea transportada a otro destino. Las imágenes se verán en monitores u otras pantallas.
Así, en el sistema de CCTV encontramos los siguientes elementos:
- Cámaras. Pueden ser analógicas o digitales. También pueden incorporar elementos como visión infrarroja, sensores de movimiento, sensores de incendio, control de iris, cambios de ángulo y mucho más. Hay muchos modelos en el mercado de acuerdo al uso, desde cámaras comunes que no pretenden disimular su presencia hasta minicámaras y cámaras ocultas.
- Monitores. Pantallas que muestran lo que está viendo la cámara. Aquí se ubica quien es realmente el corazón del sistema: la persona encargada de la videovigilancia.
- Dispositivos de control como conmutadores y matrices de video.
- Estaciones operativas. Permiten la visualización de videos almacenados en tiempo real.
- Dispositivo de almacenamiento, puede ser en DVD o almacenamiento informático en disco duro o incluso en la nube. Debe cumplir con los requisitos legales de protección de datos personales.
- Transmisión de la señal de video. Se realiza mediante cable coaxil o línea telefónica, en el caso de que se necesite transmitir o distribuir las imágenes a otros entornos.
Mira también: Funciones y beneficios de un CCTV en los comercios

Características del sistema de CCTV
En primer lugar, un sistema de CCTV posee flexibilidad. Puede diseñarse un sistema de una cámara fija hasta cientos de cámaras equipadas con sensores de movimiento. También puede haber uno o varios monitores y grabadores. Además un mismo sistema puede combinar cámaras de video con cámaras que utilizan tecnología IP.
En segundo lugar se encuentra la amplitud. Las cámaras pueden registrar objetos ubicados hasta una distancia de 100 metros con un ángulo de giro de 90 grados.
Además, en tercer posición se encuentra la seguridad integral. Previene y reduce el nivel de riesgo. La presencia de la cámara de videovigilancia más el conocimiento de que detrás de ésta hay un operador tiene un poder de disuasión mayor que un sistema de cámaras IP. Ofrece una seguridad integral al permitir el agregado de diferentes complementos.
Como cuarto encontramos la privacidad. Al ser un sistema cerrado, solo pocas personas tienen acceso a los videos almacenados. Y por último, Versatilidad. El sistema de CCTV puede ser programado de acuerdo a las necesidades. Por ejemplo, grabar solamente cuando detecta movimiento o enviar alertas por SMS.
Mira también: Diferencias entre un sistema de alarmas y uno de videovigilancia

Conclusiones
En resumen. el sistema de CCTV sigue siendo considerado tradicional frente a otros sistemas de vigilancia que utilizan la tecnología IP. Sin embargo, no se trata de modernidad o tradición sino de elegir un sistema que realmente satisfaga las necesidades.
En algunos casos puede ser más conveniente la tecnología IP, sin embargo el sistema de CCTV tiene las siguientes ventajas:
- Mayor poder disuasorio y preventivo, ya que la presencia del operador detrás de la cámara demuestra mayor alcance y poder de protección.
- Más útiles en la resolución de conflictos o investigación de delitos ya que las imágenes son de alta resolución.
Para saber si lo que necesitás en tu empresa o negocio es un sistema de CCTV consultá con los especialistas. ¡Tus clientes y empleados te lo agradecerán!




